Radiotelevisión municipal de Chipiona, 16 de febrero de 2026.

El sector de la flor cortada, cuya producción se concentra en un 90% en Chipiona y la Costa Noroeste de Cádiz, trasladó al Gobierno central la grave situación que atraviesa tras los últimos temporales, que han provocado daños en invernaderos y problemas en el acuífero con un aumento del nivel freático que compromete la viabilidad de numerosas explotaciones.

El pasado día 12, en La Barca de la Florida, representantes de la Asociación de Agricultores de la Costa Noroeste, de COAG y de ASAJA Cádiz mantuvieron una reunión con el ministro de Agricultura, Luis Planas, para exponerle de primera mano la problemática específica que afecta a Chipiona.

Precisamente, el responsable de flor cortada de COAG, Luis Manuel Rivera, ha informado que durante el encuentro reclamó la puesta en marcha de un plan hidrológico que dé respuesta a los problemas estructurales del agua, así como un plan estratégico específico para la Costa Noroeste y Chipiona. También solicitó que la futura reforma de la PAC tenga en cuenta la singularidad del municipio y que se contemple en las posibles ayudas para el campo la realidad local, además de abordar el relevo generacional. Según trasladaron al ministro, sin medidas urgentes el sector podría desaparecer en los próximos años. Planas, por su parte, se comprometió a estudiar la situación y a tener en consideración la problemática particular de la zona.

Además, el pasado viernes día 13, COAG Andalucía mantuvo otra reunión con el ministro, el consejero de Agricultura de la Junta, Ramón Fernández-Pacheco, el resto de organizaciones agrarias y Cooperativas Agro-alimentarias para analizar el impacto de la cadena de borrascas en el conjunto del campo andaluz.

El secretario general de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, reclamó un paquete extraordinario de fondos con financiación de la Unión Europea, el Gobierno central, la Junta de Andalucía y otras administraciones. La organización plantea un plan de choque en dos fases: una inmediata, con ayudas directas urgentes para agricultores y ganaderos que han perdido sus producciones, y otra posterior centrada en la reconstrucción del potencial productivo andaluz.

Las administraciones apuntaron que un primer paquete de ayudas podría activarse en un plazo aproximado de quince días, mientras continúan las labores de evaluación de daños. Desde COAG insisten en la necesidad de concretar cuanto antes la dotación presupuestaria y el calendario de ejecución para garantizar la continuidad de las explotaciones y evitar el abandono de la actividad agraria en el conjunto de Andalucía.