La Asociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria (ASANEC) ha presentado en el Parlamento de Andalucía sus aportaciones a la Proposición de Ley de Recuperación de los Niveles de Calidad del Sistema Sanitario Público en Andalucía, que apoya, según ha informado la sociedad científica. Las expusieron el martes su presidenta, María Dolores Ruiz, y su vicepresidenta, Eva Almán.
«Defendemos un modelo sanitario centrado en las necesidades de las personas, la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud y la continuidad de los cuidados, especialmente entre quienes presentan enfermedades crónicas, fragilidad o dependencia», afirmó Ruiz.
Plantillas insuficientes
ASANEC reclama reforzar las plantillas de enfermería familiar y comunitaria, que considera insuficientes y envejecidas, y advierte de que la falta de profesionales compromete la atención domiciliaria y el seguimiento de las personas con cuidados de larga duración. También denuncia la infrautilización de estas enfermeras y pide que ocupen puestos acordes con su especialidad.
Según Ruiz, estas profesionales «pueden contribuir de forma decisiva a revertir la situación de deterioro de la sanidad pública» con medidas como la gestión enfermera de procesos agudos leves, la prescripción enfermera, el seguimiento de enfermos crónicos, la gestión de casos, las pruebas diagnósticas y cribados en el centro de salud y la atención domiciliaria con enfermera de referencia, «con un coste muy inferior al de la derivación al sector privado».
Atención en 48 horas
Entre sus propuestas, la asociación plantea dimensionar los recursos para garantizar la atención a demanda en un plazo máximo de 48 horas, reforzar la valoración y la planificación de cuidados de las personas con enfermedades crónicas complejas y mejorar la coordinación entre atención primaria, hospitales, servicios sociales y residencias, sobre todo en las altas hospitalarias y la conciliación de la medicación.
Salud comunitaria
ASANEC defiende recuperar la dimensión comunitaria de la sanidad con más educación para la salud y autocuidado, apoyo a las personas cuidadoras, la prescripción social de recursos y actividades de cada barrio, y el impulso de los consejos de salud como espacios de participación de profesionales, ayuntamientos, asociaciones de pacientes y ciudadanía.
