Antonio Rendón . En vísperas de la Solemnidad de Todos los Santos y de la conmemoración de los Fieles Difuntos, Nuestra Señora de la Esperanza de Alcalá del Río,se presenta ante sus fieles revestida con sus tradicionales vestiduras de luto, en una estampa de profundo recogimiento, solemnidad y significado espiritual, propia de este tiempo dedicado a la memoria de quienes ya descansan en la paz del Señor.
La Santísima Virgen luce un elegante terno negro, que realza el carácter sobrio y contemplativo de esta singular disposición. Su bendito rostro aparece delicadamente enmarcado por un encaje de Honiton inglés del siglo XIX, donado por la familia Berro Jiménez. Sobre su pecho destacan unos encajes de oro fino, mientras que su cintura queda ceñida por un cíngulo de encaje de concha de oro, donado por nuestra hermana María Asunción Romero Martínez, quien también ha ofrecido el pañuelo que porta entre sus benditas manos.
El conjunto se completa con un collar de perlas, un puñal del siglo XIX que luce sobre su pecho y su corona de rocalla del siglo XVIII, piezas de notable valor artístico y devocional que contribuyen a realzar la solemnidad y belleza de la imagen.
Con motivo de estas jornadas de especial significación para la Iglesia, la Hermandad eleva sus oraciones por el eterno descanso de todos los fieles difuntos, recordando de manera particular a los hermanos que ya partieron a la Casa del Padre, así como a las víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
Una oración colectiva que se convierte en testimonio de fe, memoria y esperanza cristiana, confiando en la misericordia de Dios y en la promesa de la vida eterna.
Que el Señor los acoja en su gloria y brille para ellos la luz perpetua. Amén.
Nuestra Señora de la Esperanza, ruega por nosotros.
