Antonio Rendón . Alcalá del Río vivió un Viernes de Dolores marcado por un especial clima de recogimiento y hondura espiritual. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada, titular de la Real, Muy Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Cristo en su Misericordia y Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada, se presenta ya entronizada en el presbiterio de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en la localidad sevillana, con motivo de la celebración de la jornada conclusiva de su solemne Septenario y del tradicional besamanos.

Para esta ocasión, la priostía de la Hermandad ha optado por la recuperación de un montaje de marcado carácter clásico, en el que la Santísima Virgen se dispone a los pies del presbiterio. Este recurso escenográfico, de honda raigambre simbólica, evoca el empíreo divino y enmarca el anagrama de María, configurando una composición de notable sobriedad y elegancia. El conjunto, concebido con un cuidado sentido litúrgico y estético, subraya la centralidad de la imagen mariana y propicia un ambiente de silencio, oración y contemplación.

El besamanos, uno de los actos de mayor arraigo en la religiosidad popular, permite a fieles y devotos establecer un vínculo cercano con la imagen de la Virgen, en un gesto de veneración que aúna tradición, historia y fe. Durante su desarrollo, es costumbre que señoras ataviadas con mantilla participen en el cuidado y respeto de este acto, encargándose de mantener con esmero la limpieza de las manos de la Santísima Virgen, contribuyendo así a la dignidad y solemnidad del culto.

La Hermandad invita a todos sus hermanos, fieles y visitantes a participar en esta significativa cita, que constituye una oportunidad privilegiada para el recogimiento espiritual y la expresión de la devoción hacia Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada, en el marco incomparable del templo parroquial.

Fotografías: Antonio Rendón Domínguez